Cada día que pasa entre el trabajo hecho y la factura es un día más hasta cobrar. En muchas empresas de mantenimiento contra incendios el técnico termina la revisión, vuelve a la oficina, alguien prepara el albarán y la factura… y el cobro llega semanas después. Con Befire el técnico prepara el albarán y la factura y registra el cobro desde el móvil, delante del cliente, y la oficina tiene la caja al día sin teclear nada.
Albarán, factura y cobro desde la tarea, en el móvil
Todo ocurre al cerrar la tarea, delante del cliente y sin volver a la oficina:
- El cliente firma en el móvil del técnico para dar la tarea por finalizada.
- La app pregunta si quieres hacer ahora el albarán y la factura y cobrar al cliente, o solo enviarle la documentación.
- Eliges la forma de pago —efectivo o tarjeta, que sale impresa en la factura—, creas el albarán y la factura y el cobro queda registrado.

- La factura se prepara con la forma de pago que corresponda y el cobro queda registrado en la caja del usuario que lo realiza.
- El cliente recibe por correo la factura junto con el albarán, o solo el albarán si se factura después.
- Los permisos para albaranar, facturar y cobrar desde la app se conceden por separado: cada empresa decide qué técnicos pueden hacer cada cosa.
La caja, controlada desde la oficina
Todo lo que se cobra —en la calle o en el mostrador— llega al Control de caja, dentro de Facturación. Es especialmente útil para las empresas de PCI que atienden mostrador, entregan material o cobran trabajos en el momento.

- Cobro de facturas, proformas y albaranes desde el mismo Control de caja, en efectivo o con tarjeta.
- Caja diaria con apertura y cierre, recuento y cálculo automático del cambio a devolver.
- Datáfono conectado por red, configurado para cada caja.
- Tiques imprimibles del cobro y del cierre, con histórico de cierres.
- Al cobrar, la forma de pago del documento se ajusta sola según el medio utilizado.
Anticipos y cobros a cuenta, sin esperar a la factura
El pago también se registra desde la ficha de la proforma o del albarán, con su número de pago generado automáticamente. Así los anticipos y los cobros a cuenta quedan trazados desde el primer documento y llegan limpios a la conciliación bancaria y a la previsión de tesorería.
Qué gana tu empresa
- Cobras antes: la factura sale el mismo día del trabajo, no semanas después.
- Menos impagos y menos llamadas para reclamar cobros pendientes.
- Menos trabajo en la oficina: nadie tiene que pasar a limpio lo que hizo el técnico.
- Caja cuadrada cada día, con cada cobro trazado hasta su documento.